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From: Areli Carreon
Date: Wed, 16 Feb 2005 22:03:47 -0600
Subject: Se aprobó la Ley Monsanto
Compañeros,
El día de ayer 15 de febrero se aprobó en el Senado la Ley Monsanto.
Se votó en lo general por 87 votos a favor de las bancadas del PRI y PAN. 16 en contra: senadores del PVEM y PRD junto con el Sen Franco (PRI de Oaxaca)
y 6 abstenciones: Sen Javier Corral (PAN), Demetrio Sodi (PRD), Max Jones (PAN), Serafín Ríos (PRD), Armando Méndez (PAN) y Francisco Fernández
(PAN).
(Votación 1) (Llama la atención que se registró una asistencia de 107 senadores y aparecieron los votos de 109)
El Senador Chavarría (PRD, Presidente de la Comisión de Ciencia y Tecnología) presentó una moción suspensiva para regularizar el procedimiento, preguntando: si el dictamen no lo hizo la Comisión de
Medio Ambiente ni la Ciencia y Tecnología ¿quién lo elaboró?
Esta pregunta clave nunca fue contestada y el Pleno rechazó la moción.
Posteriormente senadores de todas las fracciones (salvo Convergencia) se reservaron el voto particular de varios artículos:
1) la Senadora Velasco (PVEM. Presidenta Comisión de Medio Ambiente) se reservó en lo particular Cinco artículos para modificar:
Articulo: 2, Fracción XI. como régimen especial de maíz se mantendrá moratoria a siembra semicomercial y comercial de maíz transgénico en todo el territorio nacional.
Art. 9, Fracción XVIII. Dentro de los principios, la necesidad de garantizar la consulta pública.
Art. 90. Zonas libres de OGM. Se buscaba mejorar la redacción de dicho articulo, haciéndolo menos engorroso y burocrático.
Art. 101. Etiquetado de derivados de transgénicos.
Art. 121. Omitir la palabra “indebido” que califica al uso de los transgénicos para garantizar responsabilidad objetiva para quienes causen daños con el uso de esta tecnología.
2) El Sen Jorge Abel López Sánchez (PRI de Sinaloa) se reservó 101 y 121.
3) El Sen Armando Chavarría (PRD. Guerrero) se reservó 101 y 121 (iguales términos)
4)El Sen Javier Corral. (PAN. Chihuahua) se reservó 101, bajo un derecho humano de consumidores y productores a saber y elegir.
El Senador Carlos Charaud (PRI, Guanajuato) hizo un llamado a no caer en violaciones constitucionales pues el art 72, fracción e) de la Constitución sólo permitía (según su interpretación) que las modificaciones que
regresaron de Cámara de diputados se aprobaran o se rechazaran. Según este senador cualquier intento de modificar la Iniciativa daba pauta para
que se
congelara. Con esta intervención se detuvo el debate serio sobre las
modificaciones urgentes y necesarias ANTES de aprobar la Ley. Inclusive
senadores que habían presentado reservas las retiraron, como el Sen
Jorge
Abel López. Cuando senadores como Chavarría comenzaron a interpretar
que no
se trataba de hacer cambios sino de rechazar las modificaciones hechas
en
Cámara de diputados en el artículo 101 y de la necesidad de realizar un
acuerdo parlamentario para comprometerse a reformar inmediatamente lo
aprobado para no dejar la Ley con estos graves problemas, sin dar
tiempo ni
oportunidad para revisar el procedimiento y sin tomar en cuenta las
argumentaciones y los llamados de responsabilidad de los senadores, el
presidente de la Sesión puso a votación el tomar o no tomar en cuenta
las
propuestas de modificaciones de los senadores.
En esta votación 71 senadores dijeron NO a las modificaciones y 21
dijeron
SI a revisar los artículos. (Votación 2). Muchos senadores no votaron,
pues
esta votación fue una vía rápida (y sospechosa) para resolver un debate
en
cuanto al procedimiento.
Se puso en evidencia la prisa por legislar al vapor y la falta de
voluntad
política para mejorar la Ley al menos en los dos artículos en los que
había
un claro consenso sobre la necesidad de mejorarlos: el de etiquetado de
transgénicos al que se tenía que agregar “y sus derivados” (art. 101) y
el
que garantizaría la responsabilidad objetiva (art. 121) omitiendo la
palabra “indebido”.
Inmediatamente se votaron los artículos para votación en lo particular
que
fueron votados de la siguiente forma (votación 3) :
73 votos para que no se aceptaran reservas: bancadas PRI-PAN
23 votos a favor: PRD y PVEM, Sen Franco (PRI de Oaxaca) y otros
1 abstención: Sen Corral del PAN
Los senadores que pedían que se aprobara YA la iniciativa y la
defendieron
con ímpetu ante la tribuna del Pleno fueron el Sen. Alanís Quiñones
(PRI de
Durango. Secretario Comisión de Ciencia y Tecnología), Sen. Montaño
Yamuni
(PAN. Sinaloa), Sen. Salvador Becerra (Pan Colima)
En el pleno de sesiones estaban los omnipresentes promotores de esta
Ley
Monsanto Bolívar Zapata, el abogado Ortega Lomelín y Enrique de la
Madrid,
hijo del expresidente del mismo apellido; todos ellos cabilderos de
esta Ley
desde la Cámara de diputados.
Aqui les enviamos la forma en que los senadores de su Estado votaron
esta
Ley.
La primer columna es aprobar o no la Ley en lo general, la segunda para
discutir o no las modificaciones que se propusieron, y la tercera para
aprobar sin cambios dichos artículos.
Morelos
Jiménez Gonzáles David PRI
SI
n/v n/v
Adame Castillo Marco Antonio PAN SI
NO SI
Xicotencatl Reynoso Marco Antonio PAN SI
NO SI
SI significa voto a favor
NO significa voto en contra Abs significa Abstención
N/v significa que no votó
Comisión oficial significa que se estaba ausente con una tarea
específica
Total de senadores 128
Lista de asistencia 107
Ausentes 21
Totales
1) SI 87 NO 16 Abs 1 total 109
2) SI 23 NO 71 Total 94 3) SI 73 NO 23 Abs 1 Total 97
Los animamos a que les escriban una carta de reconocimiento o de
reprimenda
a sus senadores (según sea el caso) por su actuación y responsabilidad
con
la ciudadanía.
Recordemos sus nombres y su actuación en las próximas elecciones, sobre
todo
porque tanto Adame como Jiménez se han autodestapado para competir por
la
gubernatura de Morelos.
Jiménez nos aseguró que no aprobaría esta Ley y aqui vemos que no
cumplió
con su palabra. Adame ni siquiera se dignó a contestar a nuestras
preguntas.
¿Qué clase de gobernador puede ser quien no puede votar a favor de algo
tan
básico como el derecho de los ciudadanos a decidir sobre sus alimentos?
Muchos dirán que no sirve de nada hablar con senadores que son como de
piedra.
PERO si nosotros no le reclamamos a quienes deben servirnos y
representarnos, ellos seguirán legislando sin comprometerse con la
sociedad.
Por este y otros muchos temas importantes, tenemos que ser mas activos
y
demandantes con nuestros legisladores, además de continuar con otras
formas
de participación y organización.
No permitamos que la irresponsabilidad de los legisladores quede
impune.
Vigilémoslos y presionémoslos para que SIRVAN a la Nación y no
continúen con
la entrega descarada de la patria a los intereses corporativos.
En un futuro no lejano serán discutidas normas, reglamentos y leyes
sobre
semillas y otros temas relacionados con la agricultura y la
alimentación. No
permitamos que suceda de nuevo lo que aconteció ayer en el Senado.
La protección de nuestro patrimonio genético y nuestros derechos no se
agota
ni termina con esta Ley Monsanto; al contrario: precisamente porque
ahora se
ha abierto la puerta legal a estas corporaciones tenemos que trabajar
más y
juntos para defender lo que nunca debe tener un dueño privado: nuestros
bienes comunes.
Los saludamos fraternalmente,
Maria y Areli
y el equipo de Ingeniería Genética de Greenpeace México
DOCUMENTOS:
Para ver la versión de la ILBOGM que fue aprobada en Senado ver:
http://www.senado.gob.mx/sgsp/gaceta/?sesion=2005/02/15/1&doc
umento=25
Para ver la versión estenográfica de los debates en la sesion del
Senado
martes 15 de febrero ver:
http://www.senado.gob.mx/servicios_parlamentarios.php?ver=esten
ografia&tipo=O&a=2005&m=02&d=15
Para ver la votación de los senadores:
http://www.senado.gob.mx/content/sp/resumen/content/votacion.pdf
Ver fotos e imagenes, asi como boletines de prensa de Greenpeace:
http://www.greenpeace.org/mexico_es/.
**
Boletín 0519 / 15 de febrero de 2005
Con el dictamen de ley elaborado por las corporaciones, aprobaron
los senadores la ley Monsanto
El dictamen con el cual se aprobó la ley Monsanto no fue elaborado por
los
senadores. Ninguna de las comisiones involucradas en la dictaminación
(Estudios legislativos segunda, Ciencia y tecnología y Medio ambiente)
se
reunieron previamente para elaborarlo. El propio presidente de la
comisión
de ciencia y tecnología Armando Chavarría, cuestionó en el pleno varias
veces ¿quién elaboró el dictamen?, sin obtener respuesta alguna. Con
esta
grave irregularidad, el pleno del senado votó a favor de la ley
Monsanto.
Greenpeace lamenta profundamente la irresponsabilidad de los senadores
al
aprobar una propuesta de ley plagada de errores, al permitir que
procedimientos irregulares impuestos por los promotores de los
transgénicos
se apoderarán del proceso legislativo y al aceptar con su voto que se
violen
los derechos de la consumidores y de los productores.
“La mayoría de los senadores han renunciado a su atribución y
obligación de
legislar con seriedad y responsabilidad, cediendo a una urgencia
desbordada
por aprobar rápidamente una propuesta de Ley que beneficia a las
corporaciones transnacionales y no a los mexicanos”, afirmó Areli
Carreón,
coordinadora de la campaña de consumidores de Greenpeace México.
“Es inaceptable que los senadores hayan escogido la vía fácil de
ignorar las
graves omisiones, ambigüedades y problemas de la propuesta, ciñéndose a
una
interpretación sumamente fundamentalista del artículo 72, fracción e)
de la
Constitución Mexicana, al no haber voluntad política para hacer
adecuaciones
legislativas, al menos de dos temas tan trascendentales como son:
etiquetado
de productos derivados de transgénicos ( articulo 101) y la
responsabilidad
objetiva para las empresas que puedan contaminar o afectar a terceros
(articulo 121) y que hubiera obligado a regresar con las modificaciones
propuestas por senadores a la Cámara de diputados”, afirmó María Colín,
asesora legal de Greenpeace México.
Senadores de todas las fracciones parlamentarias (PAN, PRI, PRD y PVEM)
presentaron propuestas para mejorar el artículo 101, a fin de
garantizar
etiquetado de transgénicos y sus derivados y el derecho de los
ciudadanos a
elegir sus alimentos, y al artículo 121, para establecer un régimen
de
responsabilidad objetiva que garantice que quienes provoquen daños
usando
organismos genéticamente modificados reparen estos impactos. Sin
embargo, el
pleno votó en contra de estas modificaciones “por procedimiento” y la
ley se
aprobó tal cual salió de la Cámara de Diputados. En contraste, el hecho
de
prestarse a votar un dictamen elaborado por los promotores de los
transgénicos no le preocupó al Senado en lo más mínimo.
“Los senadores han demostrado una vez más con hechos que no tiene un
compromiso con los electores y sí permite que imperen los intereses
comerciales de las grandes corporaciones transnacionales”, aseveró
Carreón.
Finalmente, cabe señalar que en el pleno del Senado se encontraban
presentes
los promotores de la ley Monsanto: Francisco Bolívar Zapata, Alejandro
Ferro, Federico de la Madrid y Roberto Ortega Lomelín.
“Hoy es un día triste para los agricultores y consumidores mexicanos,
y
también un día negro para la democracia y las instituciones
representantivas, entre ellas el Senado. La conducta de la mayoría de
los
senadores ratifica la falta de confianza de la ciudadanía en sus
legisladores y se demuestra en las graves deficiencias de
interpretación
de las practicas parlamentarias, así como de la vaguedad y lagunas en
torno
a sus procedimientos y reglamentos internos”, dijo Colín.
Greenpeace considera que la aprobación de esta ley legaliza la
contaminación
transgénica de México, le da un cheque en blanco a las corporaciones,
en
especial a Monsanto, para operar en nuestro país y lejos de dar
certidumbre
jurídica crea riesgos y conflictos nuevos para los campesinos, los
indígenas
y los consumidores. Además creará problemas nuevos que incrementarán el
actual proceso de polarización y confrontación en el campo mexicano lo
que
pone en riesgo la paz social.
Greenpeace seguirá trabajando para que los derechos de los
consumidores, los
campesinos, los indígenas y los ciudadanos sean respetados y para que
el uso
de esta tecnología en nuestro país no socave los derechos civiles y
humanos
y no le dé un tiro de gracia a nuestro medio ambiente.
**
Científicos dicen NO
a la ley Monsanto
Más de cien científicos se pronunciaron mediante este documento para
expresar su contundente rechazo a la iniciativa de ley de bioseguridad
que
mañana se pretende aprobar en el Senado de la República. Este es el
texto de
los científicos.
Razones para replantear la ley de bioseguridad de OGM
1. El dictamen de la Ley sobre Bioseguridad de Organismos Genéticamente
Modificados (LBOGM) turnado al Senado contradice el Protocolo de
Cartagena.
México puede adoptar medidas más estrictas de protección en el caso del
movimiento transfronterizo de OGMs, pero no puede adoptar un nivel de
protección inferior al establecido en el Protocolo de Cartagena
(Artículo
14, párrafo1). El protocolo de Cartagena establece que los OGMs
entrañan un
riesgo y que deben ser regulados; la actual iniciativa de LBOGM parte
del
punto contrario, a saber, que los OGMs no implican un riesgo objetivo.
Por
ende, la LBOGM es inconstitucional pues contradice un tratado
internacional
celebrado por el Presidente, ratificado por el Senado y que, por lo
mismo,
forma parte de la ley suprema de la unión en los términos del Artículo
133
Constitucional.
2. Los artículos sobre el fomento a la biotecnología, en particular el
capítulo VI, introducen una seria contradicción entre el objetivo
central de
una ley de bioseguridad y la materia objeto de regulación. La ley de
bioseguridad no puede ser al mismo tiempo reguladora y promotora de la
biotecnología. Eso es una contradicción en los términos. La
biotecnología
debe someterse, como todas las disciplinas científicas, a la Ley de
ciencia
y tecnología que es el ámbito normativo que determina los mecanismos de
fomento en beneficio del país. La LBOGM no puede regular el riesgo que
entrañan los OGMs y al mismo tiempo establecer que los OGMs deben ser
objeto
de fomento por parte del Estado favoreciendo su proliferación. Este
planteamiento desvirtúa lo que debiera ser un marco regulatorio serio y
responsable. Por otra parte, la bioseguridad es una actividad
multidisciplinaria que requiere la participación equitativa de expertos
de
diferentes áreas del conocimiento. Al plantearse en la ley que en su
consejo
consultivo deben participar expertos biotecnólogos y de otras áreas, se
minimiza el papel de otras disciplinas científicas.
3. El capítulo sobre centros de origen es insuficiente y engañoso.
Insuficiente porque no establece un régimen de protección adecuado para
regiones que pueden ser clasificadas como centros de origen de
cultivos.
Engañoso porque no es posible delimitar las zonas que son centros de
origen.
En el caso del maíz, el centro de origen es, según algunas
investigaciones,
la región del Balsas en México y, según otras, abarca diversas regiones
desde Mesoamérica hasta los Andes. Además, la LBOGM no incorpora a la
conservación in situ como elemento clave en la definición de centros de
diversidad. Con esa omisión, la LBOGM ignora que la domesticación y
diversificación de plantas es un proceso vivo, continuo y actual, y
deja en
estado de indefensión a los productores y comunidades que han sido los
creadores de esta riqueza genética que ha hecho de México un centro de
diversificación a nivel mundial.
4. El trato a las áreas naturales protegidas es absurdo por permitir la
liberación de OGMs en las ANPs cuando se trate de casos de
biorremediación
para combate de plagas en esos ecosistemas. Hablar de plagas en el caso
de
áreas no alteradas significativamente por la actividad humana es algo
delicado. El comensalismo y el parasitismo son elementos estructurales
de
esos ecosistemas, así que en lugar de plagas se debería hablar más bien
de
especies invasoras exóticas. Pero en ese caso, la introducción de OGMs
(aun
con fines de biorremediación) equivale a liberar nuevas especies
invasoras
exóticas. Las especies invasoras exóticas son la segunda causa de
extinciones en el mundo y un régimen de bioseguridad en México no debe
permitir la liberación en las ANPs. Además, la LBOGM contradice a la
Ley
general de equilibrio ecológico ya que los OGMs caen bajo la definición
de
contaminantes de la LGEEPA y no pueden ser introducidos en las ANPs
bajo
ningún motivo. Finalmente, la LBOGM restringe el concepto de
biorremediación
a la utilización de OGMs, ignorando que existen opciones alternativas
que no
conllevan los riesgos inherentes al empleo de OGMs. La justificación
para la
introducción de OGMs en las ANPs es un error.
5. El artículo sobre zonas libres de OGMs no establece la protección
adecuada para los productores convencionales y orgánicos. A los
primeros los
ignora por completo, y a los segundos, les impone un régimen de
protección
insuficiente y, además, muy difícil de alcanzar.
En este último caso la ley obstaculiza, no facilita ni promueve, el
ascendente proceso de reconversión hacia una agricultura orgánica o
ecológica. En síntesis, se deja en estado de indefensión a la mayor
parte de
los productores agrícolas mexicanos que no podrán escoger si quieren o
no
OGMs en sus cultivos. Uno de los problemas centrales en este capítulo
es que
la carga de la prueba la tienen precisamente los afectados, que deberán
comprobar científicamente la inviabilidad de la coexistencia entre
cultivos
libres de OGMs y los que sí incorporan esta tecnología. Los OGMs pueden
convivir con especies que no han sido genéticamente modificadas,
contaminándolas y alterando su genoma. Finalmente, el procedimiento
administrativo es muy complicado y está diseñado más para dificultar la
designación de zonas libres que para protegerlas. Al final de cuentas,
la
LBOGM está marcada por un sin sentido: en lugar de establecer el
procedimiento para demarcar zonas en las que sí se pueda liberar OGMs,
procede al revés y constriñe las zonas libres de OGMs.
6. Los artículos sobre etiquetado no establecen la necesidad de
etiquetar a
los OGMs o los productos con OGMs cuando sean destinados al consumo
humano
directo. Con redacción engañosa, establecen que dichos productos
deberán
garantizar la referencia explícita a los OGMs y señalar en la etiqueta
la
información de su composición alimenticia y propiedades nutrimentales
en los
casos en que esas características sean significativamente diferentes
respecto a los productos convencionales. No se debe discriminar en
contra de
los consumidores cuando los OGMs sean para el consumo humano directo, y
otorgarle exclusivamente el privilegio de conocer la naturaleza y la
composición del producto a los productores agrícolas que utilizan a los
OGMs
como insumo en la producción. En estricto rigor, todos los productos
que
contengan transgénicos o sus derivados, independientemente de su
destino
final, deben ser reconocidos como tal en sus etiquetas, para respetar
el
derecho de libre elección de los que los adquieren.
7. En materia de responsabilidad y reparación de daños, tema central en
un
régimen de bioseguridad, la LBOGM establece un mecanismo sumamente
débil de
responsabilidad civil y reparación de daños. Ese régimen es el de la
responsabilidad subjetiva que implica que sólo hay responsabilidad
cuando se
comete un ilícito. Eso es lo que establece el Art. 121 y bajo ese
régimen
cualquiera que manipule OGMs y cause daños podrá liberarse de toda
responsabilidad con sólo demostrar que no hizo “uso indebido” de los
OGMs.
Así, los productores orgánicos cuyos campos sean contaminados con OGMs
no
tendrán una acción legal para exigir la reparación de daños. Incluso
los
productores en las llamadas “zonas libres de OGMs” no podrán reclamar
daños
a productores que manipulen OGMs a menos que cometan un ilícito. Las
acciones para los casos de daños a la biodiversidad y la salud humana
adolecen del mismo defecto. Es evidente que este régimen es
insuficiente
para incentivar a las empresas y laboratorios que producen y
comercializan
OGMs a erigir un sistema de reducción de riesgos. La Ley de
Bioseguridad
debe tener un régimen de responsabilidad objetiva por los riesgos que
entrañan los OGMs.
8. El dictamen de la Ley de Bioseguridad de OGMs propone la creación
del
Consejo Consultivo Mixto de la CIBIOGEM que fungiría como órgano
auxiliar de
consulta y opinión de dicha Comisión. Para que tenga alguna injerencia
debería ser un órgano de consulta obligatoria, como lo es el Consejo
Consultivo Científico. La Ley Federal de Transparencia y Acceso a la
Información Pública Gubernamental, queda sin efecto frente a la
confidencialidad que determinan otras leyes, por lo que es fundamental
no
empañar el propósito de la Ley de bioseguridad impidiendo el acceso a
la
información en términos de OGMs. En el dictamen no se establecen
mecanismos
precisos para evitar conflictos de interés en la conformación del
propio
Consejo Consultivo Científico.
9. La LBOGM establece la obligación de contar con un régimen de
protección
especial para los cultivos que tengan su centro de origen en México, y
en
especial para el caso del maíz. Pero ese régimen de protección especial
no
está definido en la LBOGM y su determinación se deja a una
reglamentación
secundaria. Se corre el riesgo de que las instancias administrativas
emitan
reglas endebles y que éstas se consideren suficientes para cubrir ese
requisito. De cualquier manera, debe quedar claro que el Artículo 2
fracción
XI de la LBOGM se aplica a todos los cultivos cuyo centro de origen se
encuentre en México y no sólo al maíz. Además, mientras no esté
definido y
no se haya implementado el régimen de protección especial para esos
cultivos, se debe mantener el status quo y la moratoria sobre la
introducción de OGMs.
Por todo lo anteriormente expuesto, los abajo firmantes, investigadores
y
científicos de diversas instituciones del país, demandamos al Senado de
la
República que la citada Ley no sea aprobada hasta que no se aclaren y
modifiquen los puntos anteriores.
Atentamente
Nadal Egea Alejandro, Toledo Manzur Víctor Manuel, Turrent Antonio,
Chapela
Ignacio, Alvarez-Buylla Roces Elena, Ortega Paczka Rafael, Peña Luis de
la,
Perales Rivera Hugo, Serratos José Antonio, Márquez Sánchez Fidel,
Ceballos
Gerardo, Masera Omar, Lazos Chavero Elena, Schwentesius Rita, Espinosa
Calderón Alejandro, García Barrios Luis, Kato Yamakake Takeo Ángel,
Alanís-Ortega Gustavo, Astier Marta, Calderón Arozqueta Rafael,
Glockner
Rossainz Julio, Rubio Blanca, Ponce de León García Leticia, Valdés
Pérezgasga Francisco, Alarcón Chaires Pablo, Alcocer Marta, Alva García
Raúl, Caballero María Emilia, Alvarez Luis, Anaya Lang Ana Luisa, Arce
Ibarra Ana Minerva, Arizaga Santiago, Ávila Bello Carlos H., Ayala
Ortiz
Dante Ariel, Balvanera Patricia, Barbosa Martínez Claudia, Barrera
Bassols
Narciso, Benítez Julieta, Blanco Rosas José Luis, Bonilla Padilla
Mauricio,
Cano Ramírez Margarita, Carmona Ruiz Michelle Reené, Casas Alejandro,
Castillo Alicia, Castillo Villa Benjamín, Castro Ramírez Adriana Elena,
Chapa y Lazo Bernardo, Corcuera M. del R. Pablo, Cuarón Alfredo,
Donovarros
A. María del Carmen, Espinoza Avalos Julio, Fagetti Antonela, Flamenco
Sandoval Alejandro, Gálvez Hernández Jeannette, García S. Dolores,
Gavito
Mayra Elena, Goettsch Bárbara, González Espinosa Mario, González Torres
Héctor, Guadarrama Zugasti Carlos, Guzmán Chávez Mauricio, Hernández
Arana
Héctor, Hernández Cárdenas Gilberto, Hernández Valencia Federico,
Ibarra
Guillermo, Jiménez Sierra Cecilia, Lemus Vidal Mónica, Limón Aguirre
Cecilia
Guadalupe, Maass Manuel, Maisterrena Zubirán Javier, Medellín
Enriqueta,
Mendez Bernardo, Méndez Lugo Luis Adolfo, Mendieta Báez Meriely
Fabiola,
Mendoza Romo Moisés, Meyer Willerer Alejandro, Miranda Moctezuma
Anabell,
Moguel Patricia, Montero Cruz Sergio, Morales Sánchez Blanca Lilia,
Morón
Ríos Alejandro, Muñoz Cano Juan Manuel, Orozco Ramírez Quetzalcóatl,
Ortíz
Cereceres Joaquín, Palacios Carolina, Peralta Díaz Humberto, Pérez
García
Blanca, Pérez García Martha, Pérez Salicrup Diego, Pineda Rosario,
Rebollar
D. Silvia, Redilos Rocío, Rico Díaz Juan Carlos, Rivera Marín Linda
Esmeralda, Roces Dorronsoro Elena, Rodiles Hernández Rocío,
Salas-Westphal
Amorita Ivonne, Salinas Megoza Miguel Ángel, Sánchez Lázaro Rafael,
Sánchez-Sánchez Jorge Enrique, Sandoval Alvarez Leandro, Sarmiento
Galán
Antonio, Schmitter-Soto Juan Jacobo, Schondube Jorge, Solís Rojas
Leonor,
Soto Pinto Lorena, Tadeo Robledo Margarita, Vásquez Jiménez José
Clemente,
Vázquez González Ma. Magdalena, Vázquez Luis-Bernardo,
Velasco-Mondragón
Héctor Eduardo, Vergara Santana Martha I. Moreno Martínez Ernesto,
Piñeyro
Nelson Alma, Calvillo Unna Jorge....
**********
Concretan en Senado Ley de Bioseguridad
Con la oposición del PRD y PVEM, el dictamen fue aprobado con 87 votos
a
favor, 16 en contra y 6 abstenciones
Por Claudia Salazar
Grupo Reforma
Ciudad de México (16 febrero 2005).- Con los votos del PRI y el PAN, el
Senado aprobó ayer la nueva Ley de Bioseguridad de Organismos
Genéticamente
Modificados que ha sido cuestionada por grupos ambientalistas.
En el texto avalado por los senadores se mantienen intactas las
modificaciones introducidas por la Cámara de Diputados, y que incluyen
la
obligatoriedad de etiquetar los productos que contengan organismos
genéticamente modificados (OGM) y que estén destinados al consumo
humano
directo.
Con la oposición del PRD y PVEM, el dictamen fue aprobado con 87 votos
a
favor, 16 en contra y 6 abstenciones, por lo que la nueva Ley de
Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados pasó al Ejecutivo
federal para su publicación en el Diario Oficial y su entrada en vigor.
Senadores del PRD y PVEM denunciaron un "albazo" para aprobar el
dictamen y
calificaron de sospechosa la urgencia de priistas y panistas por apurar
la
votación de un proyecto que a los agroindustriales les interesaba sacar
adelante.
El priista Humberto Roque, integrante del Comité de Competitividad,
confirmó
en entrevista que el Consejo Nacional Agropecuario pidió a los
senadores que
la Ley fuera aprobada lo más pronto posible.
El senador panista Javier Corral expuso que el fondo del debate de la
ley
son las ventas comerciales, que podrían verse afectada si los alimentos
industrializados tuvieran la etiqueta de que son derivados de OGM.
"No puede escapar al Senado de la República el derecho de los
consumidores y
de los productores a identificar los productos convencionales de
aquellos
que han sido alterados o modificados genéticamente", expuso el panista,
quien se abstuvo en la votación.
Tal como se aprobó la ley, se obliga a la etiquetación de OGM a
productos
que contengan organismos genéticamente modificados que vayan a ser de
consumo humano directo, más no los que sean sus derivados.
Por ejemplo, un jitomate transgénico tendría que ser etiquetado como
OGM en
su venta al público, pero no así un paquete de puré de tomate.
Al iniciar el debate, el perredista Armando Chavarría acusó que el
dictamen
fue aprobado en forma ilegal y sin ética durante una reunión
informativa de
las comisiones de Ciencia y Tecnología, Medio Ambiente y Estudios
Legislativos-segunda.
"Se pudiese pensar que es un acto de buena fe, pero por la urgencia de
legislar se convierte en una acción de sospecha. Hubo dolo, golpe de
mano,
hubo albazo, hubo triquiñuelas", denunció Chavarría.
Verónica Velasco, del PVEM, advirtió que el dictamen no considera el
principio precautorio que dispone el Protocolo de Cartagena sobre
bioseguridad, el cual sostiene que cuando hay evidencia científica de
que
una actividad amenaza a la bioseguridad o a la salud humana, deben
tomarse
medidas protectoras.
Tras la aprobación en lo general de la ley, Velasco, Chavarría y Jorge
Abel
López propusieron que fueran también etiquetados los derivados de
productos
genéticamente modificados, y el segundo para sancionar la los daños a
terceros por la utilización de los OGM. Las propuestas fueron
rechazadas.
En un comunicado, Greenpeace calificó a los senadores de
irresponsables.
El tránsito de los transgénicos
Luego de casi tres años de discusiones, el Senado aprobó ayer la Ley de
Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados:
Proceso
2002
30 de abril. El Senado aprueba el Protocolo de Cartagena sobre la
Seguridad
de la Biotecnología, que obliga a México a aprobar una legislación en
la
materia.
12 de noviembre. Se presenta en la Cámara alta una iniciativa de
consenso,
en cuya elaboración participa la Academia Mexicana de Ciencias.
2003
24 de abril. El dictamen de la iniciativa es aprobado en el Senado por
87
votos a favor, 3 en contra y 2 abstenciones.
2004
14 de diciembre. La Cámara de Diputados aprueba la minuta de la nueva
ley,
con diversas modificaciones.
Disposiciones
- Crea un régimen de permisos para la experimentación con organismos
genéticamente modificados (OGM), así como la comercialización de
productos
que los contengan.
- Define las competencias de la Semarnat, la Sagarpa y la Secretaría de
Salud en materia de bioseguridad.
- Obliga a realizar evaluaciones caso por caso de los riesgos de la
liberación de OGM.
- Contempla la creación de zonas libres de OGM.
- Establece que, bajo ninguna circunstancia, se podrán importar OGM o
productos que los contengan cuando estén prohibidos en su país de
origen.
- Fija el Derecho a la Información como uno de los Principios en
Materia de
Bioseguridad.
**
La Jornada Miércoles 16 de febrero de 2005
Alejandro Nadal
El Senado de los pollos
En Roma, el emperador era muy poderoso. Gobernaba el destino de pueblos
enteros y tenía todo a su alcance. Pero, en realidad, su conducta
estaba
determinada por las entrañas de los pollos, el vuelo de un águila o el
retumbar de un trueno. Los agoreros y adivinos que lo acompañaban a
todas
partes tenían que "leer" las vísceras de un pollo sacrificado, los
círculos
o titubeos del vuelo de las aves o el eco de los truenos. Eso era parte
del
protocolo del poder, ya estuviera el césar en el Monte Aventino o en la
cuenca del Danubio dirigiendo a sus legiones.
La ironía del emperador gobernado por pollos se repite en todas las
estructuras de poder en México. Sólo que ya no se trata de las entrañas
de
los pobres pollos sacrificados, sino de otro tipo de señales. El
principio,
sin embargo, es el mismo: los senadores no tienen la capacidad de
analizar y
decidir de manera autónoma pensando en el interés colectivo.
Ayer aprobaron la mal llamada Ley de bioseguridad de organismos
genéticamente modificados (LBOGM). Es uno de los actos más monstruosos
desde
que el Congreso diera luz verde al megafraude del Fobaproa. Es el
primer
paso para que los organismos genéticamente modificados (OGM) sean
comercializados en todo tipo de productos en México, para consumo
humano
directo e indirecto.
No habrá etiquetado obligatorio ni protección para los productores
orgánicos
ni para las mal llamadas "zonas libres" de transgénicos. Tampoco se
salvarán
las áreas naturales protegidas y si nos descuidamos, el régimen de
protección especial para cultivos cuyo centro de origen se encuentre en
México, será una caricatura en un pedazo de papel.
La LBOGM tiene muchos defectos importantes. Cada uno de ellos por
separado
hubiera sido suficiente para rechazarla o replantear su diseño. Pero
todo
eso no fue suficiente para un cuerpo legislativo cansado de arrastrar
su
carcasa y de leer las señales del poder. El Senado da muestras de
fatiga de
apoltronamiento.
Lo que pasó ayer en el Senado no es sorprendente, pero sí es trágico.
México
es escenario del primer episodio de contaminación por material
transgénico
en un centro de origen. En la emergencia, el gobierno marchó a la
retaguardia, como es costumbre. Ninguna autoridad ambiental hizo algo
que
valiera la pena, y sólo hasta que organizaciones civiles pidieron la
intervención de la Comisión de Cooperación Ambiental (CCA), se llevó a
cabo
el primer estudio sobre esta contingencia. Las recomendaciones
derivadas del
estudio de la CCA no fueron escuchadas y, en el fondo, no se ha hecho
nada.
Incluso se comienza a minimizar el problema diciendo que el caso de
contaminación en maíces en Oaxaca ya está disminuyendo, aunque no se
han
hecho públicos los estudios que avalan esa conclusión.
En el caso de la contaminación de maíces mexicanos, y para casos
similares
en el futuro, la flamante Ley de bioseguridad no ofrece ninguna
protección.
Los senadores lo saben porque en varios momentos se les alertó sobre el
artículo 121 de su ley. Ese artículo dice que solamente cuando se
causen
daños a terceros o el medio ambiente por el uso indebido de los OGM hay
responsabilidad. Basta con demostrar que se siguieron las instrucciones
y se
obtuvieron los permisos correspondientes para liberarse de toda
responsabilidad.
En realidad no era necesario hacer tanto mitote y gastar el tiempo del
Congreso para aprobar la LBOGM. Ese régimen de responsabilidad y
reparación
de daños es el mismo que el aplicado a los automóviles: usted es
responsable
cuando maneja sin permiso, con imprudencia o negligencia. Claro, la
diferencia es que su automóvil estacionado frente a su casa no
contamina los
autos de los vecinos. Eso no es lo que sucede cuando hay cultivos de
polinización abierta. Pero los vecinos no podrán demandar al productor
con
OGM; éste alegará que no hizo uso indebido de los transgénicos. En
cambio,
el afectado podrá ser demandado por la compañía productora de
transgénicos
por invasión de patentes.
Uno de los giros desafortunados de este proceso es que la Academia
Mexicana
de Ciencias salió lastimada. El papel de uno de sus miembros, Francisco
Bolívar, fue muy dañino. Hasta el fin manipuló el nombre de la AMC,
induciendo a los legisladores a pensar que la Academia toda entera
apoyaba
el proyecto de ley. El presidente de la AMC, Octavio Paredes, no pudo
frenar
esa manipulación y enturbió todo con declaraciones ambivalentes. La AMC
tardará tiempo en recuperar credibilidad.
El Congreso no obedece a las vísceras de las aves sagradas, pero
responde a
la música de las empresas trasnacionales. Sigue una batalla difícil
para
contrarrestar el daño que la nueva Ley de bioseguridad le hará a
México.
Areli Carreón
Campaña de consumidores
Campaña de ingeniería genética
Greenpeace México
areli.carreon@mx.greenpeace.org
tels (01 55) 55 30 89 67 y 55 30 21 65 ext 119
Tenemos derecho a saber y a decidir lo que nos comemos.
NADIE puede obligarnos a comer transgénicos sin informarnos!
Demandamos el etiquetado obligatorio de transgénicos y sus derivados.
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